Wednesday, December 20, 2006

El hombre que se atrevió



No sólo los números del CNE sino los del propio comando de Manuel Rosales (que dispuso de la realización de dos exit polls, y un conteo rápido, además de la verificación de todas las actas automatizadas y las de las auditorías de las urnas, recibidas a través de una red de 33 mil testigos) dieron un resultado que Manuel Rosales, con enorme hidalguía, reconoció sin esguinces. Ese gesto es muy significativo y abre una nueva perspectiva para la oposición porque termina de sentar las bases para la construcción de un movimiento político, plural, diverso, pero marcado por una estrategia democrática, que mantendrá la lucha contra el gobierno de Hugo Chávez, con todo el vigor necesario pero firmemente colocado sobre el único terreno donde se podrá construir una victoria, el de la confrontación democrática, sin los famosos y patéticos planes B. No es poco y quien crea lo contrario se equivoca.

Manuel Rosales asumió, con extraordinario coraje, la conducción del movimiento y sus consecuencias. Como él decía, no tenía amo ni se debía a los poderes fácticos que otrora jugaron rol tan negativo. También asumió con valor y realismo las consecuencias de sus actos. Sale transformado en un líder nacional, pero lo más importante, en un líder nacional con una política. Es cierto que no hay sustituto para la victoria, como decía Churchill, pero tampoco hay sustituto para una derrota que se asume desde la perspectiva del combate y de la perseverancia.

Perdimos la confrontación electoral pero ganamos una crucial batalla política. De esto surge un movimiento que no va a despilfarrar los millones de votos obtenidos por Rosales, ni los va a dejar sin brújula. Vienen nuevos episodios de lucha y ahora hay con qué hacerles frente.

En muy pocos meses Manuel Rosales hizo el milagro de darle un rostro y un programa a la oposición. Un político del Zulia, poco conocido, movilizó al país, lo dinamizó de nuevo, articuló su esfuerzo y le dio una perspectiva. En condiciones de desventaja nunca antes vistas, frente a un gobierno que no vaciló en utilizar del modo más inescrupuloso todos los resortes del poder, que hizo del insulto y la descalificación personal sus armas favoritas, que regó la especie del retiro de la candidatura y de que encerraba un plan golpista, pulverizó todas esas consejas y dio una lección de sentido político, de realismo, de coraje, perfectamente consciente de que el país no se acabó ayer. Ahora es cuando hay vida. No es la hora del lamento sino la de levantarse de nuevo para volver a fajarse.

No sabemos cómo va a leer el gobierno ni el resultado ni la conducta de Rosales. Por lo pronto debería reconocer con humildad que sus famosos 10 millones se le quedaron en su propio buche. La arrogancia fue muy mala consejera. Y que en este país hay una mitad, en números redondos, que no está dispuesta a aceptar mansamente el avance de un proyecto autoritario, autocrático y militarista, con fuertes rasgos totalitarios, sin más ni más. Queda mucho paño por cortar y esta es la hora de la tenacidad, de la constancia y de la apreciación realista y cruda de las circunstancias que vivimos. Dios protege a los buenos, pero sólo si son más que los malos. Es hora de comenzar a construir una nueva mayoría.


Teodoro Petkoff 4/12/2006

Monday, July 17, 2006

Petkoff: Si hay un fracaso en las primarias sería de toda la oposición incluyéndome a mí.



Tomado de VenezuelaSinMiedo.com el Lunes 17 de Julio.
UNION RADIO - El precandidato presidencial Teodoro Petkoff, manifestó no estar en guerra contra las primarias, ni en contra de la organización civil Súmate; "sino por el contrario le deseo muchísimo éxito a ese proceso porque si hay un fracaso en las primarias, sería un fracaso de toda la oposición, incluyéndome a mí".

Manifestó que no encuentra otro camino que no sea el electoral. "No encuentro otro modo de hacerle frente a esto que no sea tratando precisamente de vencer esa obsesión neurótica de que las elecciones no sirven para nada".

Asegura que "lo que permite la movilización, que la gente comience a tomar conciencia y que permite la denuncia, es precisamente que haya una campaña electoral. Si no la hubiera sería muchísimo más difícil hacerse escuchar".

Indicó que está dedicado a llamar la atención del país, "justamente porque creo que es mi deber como candidato presidencial y como dirigente político y lo estoy haciendo dentro de un ambiente que está lleno de incertidumbres y de confusión por razones que yo no quiero explicar en este momento".

"Mi intención es llamar la atención e iluminar parte del camino para que se lea claro lo que tenemos por delante, porque hay mucha gente que cree que estamos ante más de lo mismo". Petkoff agregó opinar lo contrario, señalando que "aquí no tenemos más de lo mismo, ha habido un cambio cualitativo en la conducta del gobierno definido a partir de la reunión del Fuerte Tiuna, en noviembre de 2004".

Expresó que esa reunión marcó las pautas de una acentuación del control del Estado con el gobierno, sobre todos los ámbitos de la vida nacional. "Estamos marchando hacia una sociedad que si no despertamos y nos sacudimos a tiempo, podemos terminar un día totalmente maniatados y agarrotados con el Estado, habiendo intervenido absolutamente toda la vida social".

Por otra parte, advirtió que ahora la Fuerza Armada Nacional además de su componente tradicional como el Ejército, Marina, Aviación y Guardia Nacional tiene otros nuevos que es la Reserva Nacional y la Guardia Territorial. A su juicio, "son instituciones de civiles que simplemente forman parte de la Guardia Territorial y que van ser armados".

Sunday, July 09, 2006

Teodoro: "Mi posición ante el país"





Viernes, 07 de julio de 2006

Comienzo por lamentar que en un momento cuando Venezuela vive la mayor de las amenazas a su libertad y su progreso, cuando justamente esta amenaza debería ser el centro de la preocupación de los venezolanos, nos veamos sumergidos en un debate infecundo y subalterno a propósito del método para escoger un candidato unitario y no del fin mismo de ese propósito.


A riesgo de nadar contra la corriente, como tantas otras veces en mi vida, quiero anunciar mi rechazo categórico al ultimátum, que Súmate se atrevió a plantear ante los candidatos presidenciales. No estoy de acuerdo con este tipo de procedimientos autoritarios, mediante los cuales una organización civil se arroga ante sí y por sí el derecho a dictar a los sectores políticos y a los candidatos presidenciales la conducta que deben asumir, ceñida esta estrechamente a los propios códigos de esa organización y sin ninguna consulta a los principales interesados, que son los propios candidatos. De modo que ni me inscribiré en ese proceso ni participaré de él.


Continuaré, eso si, en el compromiso de buscar una candidatura unitaria. Ratifico mi decisión de contribuir al logro de ese objetivo, que no excluía, por cierto, la celebración de primarias, sino las suponía como una última instancia, dados los riesgos obvios que ellas comportan. Pero los otros mecanismos no se han agotado y aunque el ultimátum de Súmate niega que ellos puedan continuar siendo explorados, confío en que ni Rosales ni Borges acepten semejante pretensión.


Me veo obligado a recordar cómo comenzó todo esto, porque desde el principio los procedimientos de Súmate fueron muy discutibles. Primero la forma unilateral e inconsulta como propusieron las primarias, resumida por uno de sus dirigentes, en acto público, con la frase “ahora los candidatos corren o se encaraman”, obvia demostración de la concepción autoritaria e impositiva como Súmate asumía el proceso.


En conversación en nuestro Comando admitieron que esto había sido una “falta” y se mostraron dispuestos a repararla, integrándose a una instancia plural, conjuntamente con otras dos organizaciones civiles, el Grupo La Colina y Queremos Elegir y con representantes de los candidatos, para que fuera este organismo quien tomara a su cargo la conducción del proceso, como era lo correcto, dada la pluralidad de factores incursos en él, comenzando por los propios candidatos, quienes manifestamos que la conducción política del proceso correspondía a los factores políticos y no a los técnicos. Sin embargo, posteriormente, ignorando totalmente a esa instancia de la cual formaban parte y sin anunciarlo previamente a los candidatos, hicieron nuevamente de modo unilateral e inconsulto el anuncio de que no podían organizar las primarias, porque según y que “las fechas no daban”. En un esfuerzo por mantener abierta la opción de las primarias, Borges, Rosales y yo les propusimos posponer la fecha de su realización. Súmate, luego de aceptar, presentó un pliego de condiciones inaceptables. Esta ha sido una manera brutal de patear el tablero, puesto que tales condiciones constituyen una mezcla de frivolidad, superficialidad y desinterés por la trágica situación que vive el país. Estas condiciones parecieran surgidas del mismo espíritu que animó el decreto de Carmona del 12 de abril de 2002 y que llevaron a otros costosos errores en este largo lapso. Esos errores contribuyeron significativamente a reforzar el poder de Chávez en lugar de debilitarlo.


Mis reservas frente a estas primarias obedecen a razones conceptuales muy de fondo. Súmate ha llegado en su ultimátum a prohibir a los candidatos que utilicemos cualquier otro mecanismo de búsqueda de una candidatura unitaria que no sea el de las primarias. Es bien conocido el hecho de que Borges, Rosales y yo, suscribimos un acuerdo para agotar todas las vías posibles a fin de alcanzar ese objetivo, sin descartar, como última instancia el de las primarias. De acuerdo con Súmate, no sólo debemos suspender las conversaciones que a tal efecto estamos desarrollando sino paralizar la encuesta que contratamos y cuyos resultados nos servirán de referencia para las decisiones que debemos tomar.


A pesar de que tanto Borges como Rosales se inscribieron en las inefables primarias, mi compromiso de trabajar por una candidatura unitaria, surgida de nuestro empeño sigue en pie. La opinión pública no debe ser manipulada: el hecho de que yo no participe en el proceso de primarias, no debe ser presentado como causal de su fracaso o no realización.


La organización de primarias en el presente contexto político venezolano también debe ser evaluada con mucho cuidado. Porque no son tan obvias sus ventajas. Al contrario, podrían producir daños políticos irreparables para la lucha democrática. No se puede descartar el riesgo de una concurrencia mínima, cosa nada improbable en el país de la Lista de Tascón y de todos los mecanismos de intimidación y chantaje que el gobierno adelanta. Esta es una Venezuela con miedo, el reconocimiento de esta realidad fue la que nos ha llevado a presentar al país nuestra propuesta de lucha por una Venezuela sin miedo. Las primarias excluirían a toda persona que tenga cualquier tipo de relación con el gobierno, desde empleados públicos hasta contratistas e incluso buhoneros. Todavía no hemos tenido tiempo de convencer a muchos venezolanos que hoy no se muestran dispuestos a votar en diciembre: ¿estarían estos compatriotas dispuestos a votar en agosto en unas primarias?


Una concurrencia de unos pocos centenares de miles de electores sería una catástrofe política, que añadiría más frustración y desencanto al ya existente.


Lo importante es un candidato unitario y no el método mediante el cual este se escoja. La candidatura unitaria es, a mi juicio, fundamental para alcanzar los consensos necesarios para resolver nuestros verdaderos problemas: el hambre, el desempleo, la inseguridad. Además, adquiere hoy una especial relevancia dado el desenvolvimiento de la coyuntura política, en la cual son ya claramente visibles los signos de avance de una amenaza de control estatal de toda la vida venezolana. La sombra del totalitarismo comienza a arropar el país. La transformación de la FAN en una institución de partido y su utilización política y electoral; la extensión del estatismo a ámbitos de la vida social donde su presencia fue siempre discreta, como el deportivo y el cultural, hoy copados por el Estado; el control sobre las ONG; la amenaza contra la autonomía universitaria y contra los medios; la intención de utilizar el sistema educativo como un instrumento de adoctrinamiento de nuestros niños en una visión no democrática, son datos que deben llenar de preocupación a los venezolanos, incluyendo a los partidarios del gobierno, que seguramente no votaron por una perspectiva tan sombría.


Mientras todo esto ocurre, corremos el riesgo de empantanarnos en unas primaras que lucen muy riesgosas, y de las cuales me desligo desde este momento, pero continuaré, como ya lo dije. empeñado en satisfacer la aspiración nacional de una candidatura unitaria y en ese propósito seguiré adelante con mi campaña electoral. Invito a los venezolanos a levantarse contra la progresiva perdida de nuestras libertades democráticas. No es el momento de ahondar diferencias en el campo democrático, por el contrario, es el momento de luchar unidos para derrotar la amenaza totalitaria y construir una Venezuela sin miedo.


Teodoro Petkoff

Sunday, July 02, 2006

Perfil Sabatino

Qué felicidad ver a otro Venezolano que no sea el meehsmo reseñado en el nytimes.





A Former Guerrilla Reinvents Himself as a Candidate By Simon Romero

CARACAS, Venezuela - More than seven years into the government of the leftist president Hugo Chávez, people here barely raise an eyebrow to having former Marxist guerrillas in positions of power. One is foreign minister, another is the chief executive of the government's aluminum producer and yet another was one of Mr. Chávez's first representatives to OPEC.

Now, one of the country's most eminent ex-guerrillas, Teodoro Petkoff Malec, is seeking to oust Mr. Chávez in this year's presidential election. Mr. Petkoff is basing his bid on what he calls impeccable leftist credentials and a promise to end the polarization of Venezuelan society between Mr. Chávez's supporters and opponents.

With Mr. Chávez far ahead in the polls, Mr. Petkoff's campaign as an independent appears quixotic. But it is no more surprising than a political career that has spanned half a century and included not only armed struggle against the government and spectacular prison escapes but also a rebirth as a congressman and, later, as a planning minister who created an austerity program that won backing from the International Monetary Fund.

His most recent incarnation as aspirant to the presidency comes after several years as editor of Tal Cual, a newspaper sharply critical of Mr. Chávez's administration and the opposition's tactics. He still describes himself as "a man of the left," though he broke with Movement Toward Socialism, a party he helped build over nearly three decades, over its declaration of support for Mr. Chávez in 1998.

Assessing Mr. Chávez's rise through the Venezuelan Army and his role in a coup attempt in 1992, Mr. Petkoff was an early critic of what he said were Mr. Chávez's authoritarian tendencies.

Since becoming president, Mr. Chávez has steadily tightened his hold on power. He emerged more powerful than ever after his ouster in a brief coup in 2002 that soured many in Venezuela on a fractured opposition, which critics say has unwittingly done much to strengthen his hand.

With several months to go before the December election, Mr. Chávez seems to be benefiting from surging oil revenues, which have financed broadly popular social welfare programs. His approval rating stands at 57 percent, according to a recent poll by Alfredo Keller y Asociados.

That has not dampened Mr. Petkoff's enthusiasm. Though campaigning does not formally start until August, he has already filled the airwaves with advertisements championing his commitment to reduce fear, whether of political retribution or random violence.

Mr. Petkoff has also criticized signs of the government's increasing militarism, including the purchase of 100,000 machine guns from Russia and images of Mr. Chávez test-firing the weapons, as a distraction from democratic leftist principles.

"We're suffering from the inefficiencies of a system manipulated by the megalomania and delirium of one man," Mr. Petkoff, who is 74 but looks a decade or so younger, said in an interview at his frenetic campaign headquarters here in a run-down office building. "Chávez thinks this country is his private ranch."

One of Mr. Petkoff's main proposals is to redistribute Venezuela's oil wealth through government coupons similar to food stamps in the United States, an attempt to challenge Mr. Chávez on the strength of his anti-poverty programs, which have increased literacy and access to basic foodstuffs among much of the country's poor.

"Petkoff understands that associating these coupons with the oil boom is something that can reverberate among the poorest elements," said Luis Pedro España, an economist who studies poverty issues at Andrés Bello Catholic University in Caracas. "It's an electoral ploy, but if managed well, it could go beyond a direct subsidy to a more meaningful assistance policy."

Mr. Petkoff has been known for independent thinking in his trajectory from the revolutionary fringe to the political establishment. He distanced himself from Leninist dogmatism in the late 1960's with a critique of the Soviet invasion of Czechoslovakia, and he surprised many leftists when as planning minister in the 1990's he supported opening Venezuela's oil industry to foreign investment, along with other reforms that pleased investors from the United States and Europe.

These efforts included plans to sell state-controlled companies to private investors and raise domestic gasoline prices, which remain among the world's lowest.

Mr. Petkoff is perhaps best remembered, however, for his derring-do as a leftist rebel in the 1960's under the nom de guerre Roberto. Captured in 1963 and placed in San Carlos Prison in Caracas, he convinced the guards that he was painfully ill with an ulcer.

A supporter then obtained capsules of fresh calf's blood for him, which he swallowed and spit up, forcing his transfer to a military hospital. From there he descended to freedom down seven stories on a smuggled length of nylon rope, earning him iconic status within the Latin American left.

In an essay written in 1983 during one of Mr. Petkoff's two previous presidential campaigns, the Colombian Nobel laureate Gabriel García Márquez described him as "capable at the same time of escaping from prison like a cinematic hero, dancing like a youth until dawn to fashionable music, or passing an entire evening, sometimes without one drink, discussing literature."

Despite his leftist credentials, as the son of European immigrants who arrived in Venezuela in the 1920's, Mr. Petkoff is still at risk of being considered just another member of Venezuela's elite in a country where Mr. Chávez uses his own mixed-race background, referring at times to his African and Indian ancestries, to win popular support. Some people insist on calling Mr. Petkoff a "catire" (pronounced kah-TEE-reh), a term describing someone fair-skinned with light hair. (His father was from Bulgaria and his mother of Polish Jewish origin.)

Still, his biggest obstacle to gaining the presidency may not be the color of his hair, now somewhat gray, but the stumbling efforts by a fractious opposition to rally around a single candidate. Some parts of the electorate even still favor sitting out the election, citing fears over voting fraud, a policy that last year put the national legislature firmly in the hands of Mr. Chávez and his supporters.

Two other potential candidates, Julio Borges of the First Justice party and Manuel Rosales, governor of the oil-rich Zulia state, recently met with Mr. Petkoff to discuss putting forth a single opposition candidate, but details on how such a front could be assembled remain vague.

Some polls have put support for any of the three potential candidates in single percentage points in a race against Mr. Chávez, though more than 30 percent of voters say they are still undecided or might not vote. One survey conducted in May by the Venezuelan Institute for Data Analysis and broadcast by state-owned radio put Mr. Chávez's support at 66 percent compared with 34 percent for a consensus opposition candidate, if one were to emerge.

[In a move that could further complicate the opposition's prospects, Súmate, one of Venezuela's leading nongovernmental organizations, said this week that it could not help organize primary elections to pick a single candidate, citing time constraints for recruiting volunteers and distributing electoral materials.]

In the interview, Mr. Petkoff acknowledged his candidacy was an uphill struggle. When asked about his prospects, he relied on a Venezuelan refrain, "Cada pulpero alaba su queso," which loosely translates as, "Every grocer boasts about his cheese."

Boasting about his threadbare campaign's chances to thrust him into the Venezuelan presidency, however, inevitably led him to reflect on the conditions that made possible yet another rebirth.

"Venezuela has been a very generous country," Mr. Petkoff said, referring to his successes in politics and intellectual life, despite his guerrilla past. "I'd like it to remain that way."

Thursday, June 29, 2006

El Boceto Lluvia


Un bocetico bastante rudo.

El bigote de Teo con función paraguas. Nos protege a todos de tremendo palo'e agua!

Tuesday, June 06, 2006

Teodoro Napoleónico



Esta "colección" está inspirada en esas camisas que andan por ahí que dicen “Vote for Pedro” (Vota por Pedro). El rollo viene por la película de Napoleon Dynamite donde Pedro, un estudiante extranjero de Ciudad Juárez, gana las elecciones del centro de estudiantes.

Como verán, tienen su onda retro y un diseño bastante simple. Se acuerdan de esas calcomanías que uno le planchaba a la ropa con textura tipo “pelusa”?

Mientras nació esta idea, también nació un chiste. Nació en ingles, léanlo como si fueran un par de gringas hablando sobre moda:

“Trucker hats are sooo two years ago… Chávez is soooooo a hundred years ago”

Y la traducción en español, así con su acentazo sifri:

“Las cachuchas de camionero son taaaan de hace dos años… Chávez es taaaan de hace cien años” ayyyy si chica!

Thursday, June 01, 2006

Artistas y Escritores con Teodoro



... y habría que añadir a la gente de Teodoro Teadoro.